AVISO

viernes, junio 19, 2009

Organización... internacional

"Para algunos de los estados más poderosos las secretarías internacionales son un apéndice muy agradecido de la autoridad del Estado, de modo que existe una simbiosis muy real entre la administración nacional y la administración internacional. Para el ciudadano de muchos estados más pequeños, más pobres y más débiles, sin embargo, las secretarías internacionales son vistas más como enemigos, como instrumentos de un nuevo tipo de colonialismo colectivo dedicados a la preservación del sistema capitalista y de las jerarquías de poder que en él se manifiestan, incluso a costa de su bienestar material, de su dignidad y a veces hasta de la supervivencia de hombres, mujeres y niños de una sociedad neocolonial."

Susan Strange
La retirada del Estado

lunes, mayo 25, 2009

Una de espías en Latinoamérica

Las historias de espías, revueltas y revoluciones parecieron abandonadas tras la caída del Muro y su consiguiente eliminación de los contubernios en torno al poder político en Europa. Es muy cierto que en otras latitudes –América Latina, África, Oriente Medio- las fuerzas de la Guerra Fría habían manipulado gobiernos y sociedades de tal manera que sus Historias desde mediados del siglo XX no se entienden sin ajustar el foco hacia esos actores externos que salían de las embajadas de diferentes países occidentales.

Uno de los lugartenientes del Che Guevara, el conocido como Benigno, cuenta en su muy interesante biografía Memorias de un soldado cubano, que tras la Revolución y la toma del poder por parte de Castro, él fue destinado a un campo de entrenamiento en la misma isla de Cuba. Allí acudían un sinfín de grupúsculos o camarillas comunistas y revolucionarias con la pretensión de adiestrarse en los ámbitos del guerreo y de la lucha sin cuartel frente al enemigo político nacional –generalmente de corte dictatorial y sostenido por los bienamados gringos. Benigno se encargaba de enseñar las técnicas y tácticas que hicieron que una pequeña milicia –la revolucionaria dirigida por Castro- acabara con la resistencia del ejército cubano de Batista. La lógica revolucionaria se imponía y Cuba era sólo una punta de lanza en el continente. Desde La Habana se prometía apoyo en cualquier sentido para levantar el yugo que dominaba a toda América Latina.

Pero ocurrió, cuenta Benigno, que de la noche a la mañana, y coincidiendo con una etapa de acercamiento entre los gobiernos cubano y soviético, las instrucciones que él recibía sobre sus pupilos en esta escuela de guerrillas cambiaron radicalmente. De pronto, su labor de entrenamiento cambió y recibió nuevas órdenes. Ahora tendría que entrenar en las mismas técnicas guerrilleras a esos grupos que recibía de toda América Latina, pero también debía adoctrinar políticamente a éstas y realizarlo de una manera especialmente delicada. Las nuevas clases teóricas sobre el marxismo, el socialismo y las revoluciones tenían como objetivo directo conseguir que los grupúsculos revolucionarios que acudían al campo de entrenamiento terminaran divididos. Debilitando su fuerza, Cuba cumplía así instrucciones de Moscú, impidiendo que EEUU perdiera poder en el que fue llamado su patio trasero y permitiendo que la URSS hiciera y deshiciera en sus satélites europeos. Un muy bonito reparto de tareas y de territorios que impidió el cumplimiento del programa político revolucionario cubano y que provocó la huída de Benigno de Cuba, más aún tras la muerte del Che –sobre la que aporta interesantes datos, propios de quien le acompañó sus últimos días.

Así fue cómo América Latina quedó a manos de unos EEUU que no se esforzaban en disimular su conexión directa con sucesos como los del 11 de Septiembre en Chile o el apoyo prestado al ejército uruguayo en pos de localizar agentes subversivos de izquierda cerca de Montevideo.

Tras el fin de la Guerra Fría aparentemente esta presencia yankee había acabado o se había matizado y el continente americano podía por fin hacer la política que más le interesara. Aparentemente, claro, pues lo aparente decía que en toda América Latina no existía una sola propuesta que contradijera la visión del amigo norteamericano. Hasta que apareció Chávez. Su subida democrática al poder –precedida de un intento de golpe de Estado- no traía consigo un modelo de construcción política sino un modelo de enfrentamiento al modelo establecido. Sin embargo su gobierno ha sabido establecer alianzas con fuerzas contestatarias en el resto del continente y, poco a poco, ofrecer un modelo político diferente. En su momento, el modelo chavista o bolivariano se enfrentó a la nueva construcción política de América Latina que estaban estableciendo Kirchner y Lula, con predominio de éste último, y que certificaba la presencia de tres propuestas políticas bien diferentes si pensamos que los acuerdos de EEUU con Chile y Ecuador –ahora también Perú- constituyen un modelo.

En esta construcción de un modelo bolivariano para el continente, Bolivia y la subida al poder de Evo Morales han tenido mucho que ver. La presencia de un líder como Morales, con la legitimidad de ser el segundo líder indígena de la historia de Bolivia que llega al poder político, capaz de aglutinar la voz de los más desfavorecidos del país más desfavorecido de toda América Latina confirió de una fuerza moral enorme al proyecto de Chávez. Pero además, como no sólo de la palabra vive el hombre, a esa fuerza moral y a ese movimiento de despertar latinoamericano –e indígena- se le unieron las reservas petroleras de Venezuela y las gasísticas y minerales de Bolivia. Un modelo político con fuerza moral puede ser romántico. Un modelo político con fuerza moral que además tenga capacidad productiva es romántico y realizable. Bien lo sabía Allende, el Salvador.

Bolivia –Evo- nacionalizó sus reservas de gas y ha comenzado una política de devolución del negocio hacia el Estado que levantó suspicacias en los sectores tradicionales de poder boliviano. Existen ciertas provincias bolivianas –las más ricas- que reclaman su independencia del Estado boliviano y convocan referéndum para exigir a la población que se movilice contra la Bolivia de Evo. Estas provincias son de mayoría blanca frente a una Bolivia moralizada en la que el rostro del blanquito poderoso ha sido cambiado por la del indiano recién llegado de la mina.

En estas circunstancias se destapó el pasado mes de Abril un complot para asesinar a Evo Morales urdido en la ciudad de Santa Cruz. Esta trama sin duda había aprendido del fallido golpe de 2002 contra Hugo Chávez en el que se pretendió conseguir el poder y detener al presidente. Ahora lo que se intentaba en este segundo intento de atentado a Morales era directamente acabar con su vida. Descabezando el liderazgo que Morales ha venido cultivando desde sus tiempos como cocalero, se pretendía que Bolivia volviera por su buena senda.

En un principio se hablaba de la presencia de cinco mercenarios extranjeros, irlandeses y húngaros. Sin embargo las informaciones aparecidas justo una semana después indicaban la presencia de croatas entre estos miembros del complot desactivado. De ser así encontraríamos la presencia de irlandeses –seguramente ex miembros del IRA dedicados al negocio internacional- y húngaros sin aparentes intereses en Bolivia. Y también de croatas, tradicionalmente conocidos como traficantes de armas en la región pero que históricamente tienen mucha relación con los negocios de materias primas en Santa Cruz, en donde existe una comunidad importante de población de esta parte del mundo.

Todo recuerda, poco a poco, a esas historias de líderes africanos asesinados nada más regresar a sus países de visita oficial a un vecino. Triste final sería este para un modelo que, si bien ni ellos mismos saben a dónde va, merece una oportunidad. Aunque sólo sea por ver hasta qué punto se logra uno salpicar este capitalismo salvaje de encima.

miércoles, mayo 20, 2009

Esperando el voto de las fieras, de Ahmadou Kourouma

Ahmadou Kouruma fue un escritor costamarfileño que escribía en francés. Hasta su muerte, en Lyon en el año 2003, escribió historias de África trascendiendo a todas las etiquetas que se le podrían haber impuesto. Quizás sólo podría ser calificado como un autor de literatura africanooccidental debido a la región por la que se desplazó en su errante búsqueda de asilo político hasta que se le permitió el regreso a Abiyán. Contó historias propias de esa región que muy probablemente hubieran podido suceder en cualquier otra parte de África según la mente de cualquier occidental, pero que en realidad podrían haber sucedido en cualquier otra parte del mundo tal y como corresponde a las grandes historias de la Literatura –esta con mayúscula.

En Esperando el voto de las fieras, Kourouma habla sobre política. Sobre histórica política principalmente. El argumento es bien sencillo y podría resumirse así: auge, caída y consiguientes devenires de un político africano. Su personaje principal es el líder de la imaginaria República del Golfo, el general Koyaga. Asistimos a la narración de su biografía y a la biografía de sus antepasados. Una emocionante historia de tensiones políticas propias de la época del fin de la descolonización y del transcurso de la Guerra Fría que refleja perfectamente los distintos componentes de la política en África Subsahariana.

Koyaga es la persona más poderosa de esta República del Golfo porque sabe aglutinar los diferentes recursos de poder que están presentes en la política africana. Posee una relación especial con poderosos talismanes religiosos que lo protegen del daño de sus rivales políticos. Tiene el control del ejército. El de las finanzas y las producciones del país. El apoyo de una etnia, a la que se pliega y a la que ofrece protagonismo nacional en sus fiestas tradicionales. Koyaga es, más allá de estos componentes, el paradigma del dictador africano producto de la descolonización y de la Guerra Fría.

Como el mismo Kourouma, Koyaga participará en la guerra de Indochina bajo bandera francesa. Es allí donde sus conocimientos étnicos sobre la guerra le hacen avanzar y que el régimen colonial le introduzca en el círculo más cercano, donde esperará el momento más adecuado para asestarle un golpe mortal al régimen colonial y formar parte de las fuerzas independentistas. Sabrá deshacerse del resto de equipaje independentista y hacerse con el poder absoluto en su Estado y es entonces cuando Koyaga es invitado por todos los grandes líderes –aka dictadores- del continente. Paseando por cada uno de ellos como si fueran círculos dantescos camino del infierno, Koyaga aprenderá el oficio del dictador.

Es esta novela, en definitiva, una microhistoria política del continente africano. El paradigma de la República del Golfo es más que suficiente para entender los caminos paralelos que siguieron muchos países africanos desde los años inmediatamente anteriores a la colonización hasta la mitad de los años 90, tras el final de la Guerra Fría. Cualquiera puede pensar, mientras lee el transcurso de lo narrado, en figuras como Mobutu o Idi Amín. O tantos otros. Aunque la realidad es que la obra está inspirada en la República de Togo y su dictador, Gnassingbé Eyadema.

Y se ha escrito la palabra leer cuando en realidad el lector, aunque parezca contradictorio, no leerá sino escuchará. La manera de Kourouma de contar la historia de este dictador paradigmático e imaginario enlaza directamente con ese primer criterio que se atribuía al comienzo de la entrada a las literaturas africanas: la oralidad. La novela está contada por un griot, un contador de historias que, junto con su impertinente bufón, recorren en el transcurso de seis veladas la vida del dictador Koyaga, que es la historia de la República del Golfo, o la historia del continente africano.

Kourouma trasciende en esta obra los límites de la novela moderna tradicional, llevándonos a sus entregados lectores hacia un asiento dentro de ese fuego purificador donde el griot nos divierte y nos asusta con la historia de Koyaga. Una fabulosa manera de celebrar el día de África –que se cumple hoy- alejada de los constantes catastrofismos.

miércoles, abril 22, 2009

El filamento de la resistencia

Durante estos días de Abril se he celebrado un encuentro internacional en Casa África relacionado con la cooperación española y los problemas del agua en África Subsahariana. El evento está organizado por la institución que lo acoge y por la Oficina de Naciones Unidas para el Decenio Internacional del agua. Hay representantes de varios países africanos, de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo, de la sociedad civil española y africana, de gobiernos autonómicos y de varios programas de Naciones Unidas dedicados a los asuntos del agua. Un buen lugar, en definitiva, para tomar el pulso a estos debates sobre el agua y para enfrentar posiciones que la apariencia de lo políticamente correcto hace pensar amistosas, pero que el desarrollo y la profundidad del mismo termina por mostrar lo no evidente.

Quienes primero tomaron la palabra fueron los representantes de gobiernos africanos. Había delegaciones de Senegal, Mauritania, Angola, Cabo Verde, Etiopía, Guinea Ecuatorial, Mali y Namibia. En la lista de países invitados destacaba sobretodo la persistente voluntad del gobierno de España de contar para absolutamente todo con Guinea Ecuatorial. Los intereses económicos de la ex-metrópoli en el país dirigido por el dictador Obiang priman sobre cualquier debate posible. Y los dirigentes ecuatoguineanos, sabedores de ello, actúan con cierta prepotencia y notable cinismo a la hora de pasearse por los salones de los actos a los que han sido invitados. Ya fue notable el tremendo gasto de EXPO Zaragoza 2008 para que este grupo de dictadores tuviera un pequeño tenderete en la feria del agua celebrada el año pasado, pero la invitación de éstos a debatir asuntos de verdadero calado no hace más que mostrar que los tiempos en los que se exigía respeto por los Derechos Humanos pasaron hace tanto como remordimientos por haber abandonado a la ciudadanía ecuatoguineana.

En conjunto, los países africanos actuaron en bloque aunque sin estar coordinados por nadie. De ellos, no cabe duda, se esperaba la más ácida crítica hacia un sistema de cooperación al desarrollo que prima la visibilidad de un pozo -el 46% de los proyectos de la AECID en agua son para pozos, es decir para proyectos de poco o nulo calado- frente a la tremendamente importante labor de asistir en la gobernabilidad del agua. Es decir, que prima la foto con el niño bebiendo agua al trabajo de calado y menos visible. Sin embargo los africanos no asistieron a esta llamada. Todo lo contrario. De sus presentaciones sólo se desprendió una exigencia: más dinero. ¿Para qué? Para lo que sea, faltaría más, pero el único problema existente es el de la financiación. Los países africanos sólo presentaban cifras de posibilidades de negocio en temas de agua. Es decir, lo que falta es financiación y lejos de solicitarla de entidades públicas financiadoras los modelos que están dispuestos a aplicar -y que aplican- son los modelos comerciales de explotación de los servicios. Es decir: que el más pobre se pague todo su agua y el que no pueda, que se busque la vida.

Paradigmática pareció la situación en Cabo Verde. Un país con poca precipitación en términos generales que tiene una pequeña reserva de agua subterránea. La solución técnica que se ha buscado han sido las desaladoras. Como todo el mundo sabe, este sistema encarece el metro cúbico de agua, pero aparentemente en Cabo Verde no hay más a donde agarrarse. La cosa podría funcionar tirando a bien si no fuera porque el gobierno caboverdiano se plantea que el agua cara -la de las desaladoras- ha de ser destinada a consumo humano mientras que el agua subterránea -sensiblemente más barata- habrá de ser consumida por la agricultura. Así, los ciudadanos caboverdianos pagan unos 5$ por metro cúbico de agua. ¿Saben Uds. cuánto pagan por su agua? Con impuestos y todo mi última factura me ha salido por 2,5€ por metro cúbico. Calculen.

En definitiva, la propuesta de los países africanos viene por el camino de la inversión privada y el traspaso de los costos a los ciudadanos, tengan el estatus económico que tengan. Estas propuestas además son engañosas. En la mayoría de países africanos, la red de suministro de aguas -esa por la que los caboverdianos pagan 1,7€ más que un ciudadano de Barcelona en términos corrientes- no abastece a una importante cantidad de la población debido a que la infraestructura está creada sólo en los núcleos urbanos que pertenecieron a los agentes colonizadores y, por tanto, el agua que llega a la mayoría de la población lo hace sobre todo por transportistas privados que suben el precio del agua a tanto como les interese a partir de esos 5$.

Mientras, nos pasamos la vida aquí en Occidente reclamando una gestión pública del agua. Anunciando que las privatizaciones en África no harán sino ridiculizar el papel de los gobiernos nacionales, que empeorarán cualquier otro servicio, que endeudarán aún más al país, que condenarán a varias generaciones a no salir del ciclo de la pobreza. Y todo por una absurda manía del Occidente capitalista de ver a la compañía privada como más eficaz y eficiente que un gobierno africano. En definitiva, quienes escribimos, penamos o trabajamos en temas de agua, lo hacemos siempre con el convencimiento de que la resistencia hacia lo privado en África nos enlaza con esas visiones no occidentales de la gestión y permite que el desarrollo de los países subsaharianos sea más real y más autocentrado que si el liberalismo campara por doquier. Y sin embargo, los gobiernos africanos no hacen más que solicitar este liberalismo. ¡Más madera, que es la guerra! Crítica hacia el sistema neoliberal que nos da de comer, ninguna. Propuestas innovadoras, en el tintero. Y análisis profundos, los justos. Esto es un problema de dineros, ¿qué se había pensado Ud.?

Del resto de ponentes cabe destacar la tozudez del sistema de Naciones Unidas en cuanto a seguir sosteniendo que sólo y exclusivamente la Gestión Integral de los Recursos Hídricos -si alguien la conoce, que me la presente que aún no tengo el gusto- podrá salvarnos del cataclismo. En promocionar esto llevan ya casi 20 años y han conseguido algo milagroso: que todos los asistentes miren para otro lado cuando se la menciona. Todos a la vez, oigan. También de Naciones Unidas, del departamento de UN-DESA en particular, destacó la tibieza por un lado y el desconocimiento total y absoluto de los asuntos del agua por otro cuando se mencionó la reclamación internacional del Derecho Humano al agua. La postura de UN-DESA en esta mesa no fue otra que el afirmar que los Derechos Humanos no sirven para nada, y que conseguir declarar el agua -y el saneamiento- como un Derecho Humano no evitaría las pérdidas de vidas humanas. Se nota que en Nueva York les ponen garrafas embotelladas, claro.

[Foto de Eva]

martes, marzo 31, 2009

El spam del desarrollo

Correo spam. O correo basura. Esa es la carpeta que todos tenemos en nuestro gestor de correo electrónico. Ahí van todos aquellos correos electrónicos que vienen de agentes publicitarios de dudosa moral. Aunque también ocurre que, en ocasiones, recibamos algún correo "sí deseado" -como la resolución de una beca de colaboración- en la carpeta spam, dándonos cuenta justo al borrarlo del error del gestor de correo -y por tanto teniendo que preguntar al pétreo cátedro por una resolución que finalmente no es positiva.

Aún así, lo más común es que recibamos correo spam en la bandeja de entrada. Un correo no deseado que anuncia algún producto o que pretende hacerte responder tus datos personales y que el gestor de correo no ha identificado como tal. Ejemplo de este tipo de correo es aquel que me llegó una vez ofreciéndome un aparato para el alargamiento del pene que, tras su lectura, me suscitó dos preguntas. 1ª ¿cómo habían encontrado mi dirección? Sobre todo porque yo no había publicitado en ningún sitio la misma. Y 2ª ¿cómo lo habían sabido?

Esta lectura de correo spam que se me cuela en la bandeja de entrada es ya una afición. Hace un año me encontré con una serie de correos que, camuflados por un nombre que aparentaba ser anglo-africano, me informaban de la necesidad de sacar del país nigeriano una cantidad ingente de dinero por culpa de la maldita persecución política a la que se veía sometido quien me enviaba el correo. El pobre señor me pedía con mucha educación mi número de cuenta para poder realizarme un ingreso -del que yo me quedaría cierto porcentaje- y así poder ponerlo a salvo de los malvados gestores políticos del país. No sé cómo acabó la historia porque el educado señor nunca volvió a escribirme.

Hoy he recibido una novedad dentro de estos correos basura. Si en el anterior se utilizaba la política africana y los miedos-penas que de ella se desprenden en los clichés habituales sobre África, en el correo de hoy me llega la extraordinaria noticia de haber sido ganador de un premio de 400.000$ americanos de uso común. ¿Y por qué? ¿Por contar con una cuenta de correo? No, en absoluto, no sirve tener sólo una cuenta de correo. He ganado por tener precisamente esa cuenta de correo y no otra.

Lo novedoso del mismo no es haber sido premiado con tal cantidad de dinero -de hecho no es la primera vez que me toca, aunque las otras veces siempre se me ha pasado la fecha de cobro. Lo novedoso consiste en que esta vez me ha llegado firmado por Mr. Thompson Powell, Claims Processing Agent del mismísimo Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. El PNUD, nada más y nada menos, el programa encargado del desarrollo mundial y la más alta representación de Naciones Unidas en los países en desarrollo. Casi nada, vamos.

Este hecho me ha hecho reflexionar. Será que el PNUD ha desistido. Por fin ha admitido públicamente que la agenda internacional del desarrollo no sirve de nada. Que en realidad, como decía el fallecido profesor Claude Ake, a ningún actor internacional le interesa realmente que el desarrollo -y con él la democracia según Ake- tenga cabida en las políticas internacionales. O, dicho de una manera más vulgar pero también más directa, que la cooperación internacional dice sí al desarrollo de África, pero no al de los africanos y las africanas. Quizás, y sigo conjeturando, el PNUD se ha dado cuenta de que la gran mayoría de los flujos de la Ayuda Oficial al Desarrollo y de la cooperación termina revirtiendo en las sociedades más ricas en lugar de mejorar la vida en las más pobres. Y, también quizás, habrá pensado que, puestos a malgastar el dinero en un sin fin de proyectos tratando de enseñar a esos pobrecitos negros cómo es que se vive en civilización pagando a las sociedades occidentales, pues mejor será repartirlo directamente entre los ciudadanos del mundo -que somos los de aquí, los que tenemos correo electrónico y filtro spam.

A continuación les reproduzco el correo electrónico con el importe total del premio. Yo, siguiendo el consejo de mi asesor fiscal, no voy a cobrarlo. Me saldría a devolver en la declaración del año siguiente, y no hay nada que fastidie más a un liberal que tener que pagar impuestos. Pero reproduzco el correo pensando en que, quizás a Uds., queridos lectores, queridas lectoras, no les importe pagar a Hacienda -que somos todos- y cobrar el importe del premio. Si hace falta, les firmo una autorización.

---- Correo electrónico spam ----
United Nation Development Program.
Corporate Headquarters,91 Station Road,
West Drayton, Middlesex UB7 7LT, United Kingdom.

Ref: OXLP/08-001/KL
Batch: 322056Q

The UNITED NATION DEVELOPMENT PROGRAM would like to notify you that your
email address just won the sum of $400,000 (Four hundred thousand USD).

The email address was selected randomly from over 20,000 internet websites around
the World.well your e-mail address have be chosen as one of this year jackpot winner
among seven (7) others. contact Mr. Thompson Powell via Email with the below
information for claim: who is by duty going to guild you with your claim process.
1.FULL NAME................2.ADDRESS..................
3.COUNTRY..................4.SEX......................
5.AGE......................6.OCCUPATION..............
7.TELEPHONE................
*********************************************************************
NAME: Mr. Thompson Powell.
Email: unitednation_developmentprogram@yahoo.com.hk
Claims Processing Agent,
Verifications/Logistic Department.
*********************************************************************
Warm Regards,
Weylin Morton.
(Online Announcer UNDP).
http://www.undp.org

---- Correo electrónico spam ----

[Por cierto, el amigo de mi asesor fiscal, que es abogado, me aconseja que les diga que es broma, que no les estoy invitando a responder al spam por mí. Y, por supuesto, que no soy liberal.]

martes, marzo 24, 2009

Fantasmas Balcánicos (VII)

Las causas de hoy son los olvidos del mañana. Y eso para las causas que hoy pueden llamarse causas, las que entran en la agenda social de manifestaciones, expresiones de solidaridad y, ahora que estamos organizados en blogs, las que nos entran en nuestras entradas.

Hoy, día 24 de Marzo de 2009 se cumplen diez años desde que la OTAN decidió bombardear un país llamado Yugoslavia. Y quien dice la OTAN dice Estados Unidos. Y quien dice Estados Unidos dice, como no, la Administración Clinton. Una administración demócrata que no dudó en provocar un bombardeo fuera del sistema multilateral de Naciones Unidas, que no dudó en hacer que todas las soluciones pactadas por las partes fueran papel mojado.

Desde ese 24 de Marzo hasta el 11 de Junio de 1999 aviones de la OTAN bombardearon población civil, puentes, depósitos de petróleo, edificios públicos, camiones de refugiados, la embajada China y otro sin fin de objetivos militares. La campaña de bombardeo fue tremendamente mal programada. El alto mando se quedó pronto sin muchos objetivos militares que bombardear mientras el dictador de Milosevic –haciendo gala de su sentido psicópata de la responsabilidad- resistía y se negaba a claudicar sabedor de que la OTAN jamás incurriría en un ataque terrestre. Así pues, para seguir bombardeando, y no hacer una guerra sin combate –cosa más ridícula- se inventaron objetivos militares tales como el edificio de la televisión pública. El empecinamiento de unos y la psicopatología del otro, provocó que en ese bombardeo murieran varios trabajadores.

En Septiembre de 2001, cuando dos aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas de Nueva York, cientos de miles de chinos salían a las calles de Pekín a celebrarlo. La causa, según constatan varios testimonios y crónicas, no fue otra que el sentimiento de que se hacía justicia por el bombardeo de la embajada china en Belgrado en Mayo de 1999. En aquél bombardeo murieron tres periodistas chinos. ¿Cómo comparar entonces la muerte de tantos ciudadanos estadounidenses con la muerte de sólo tres chinos? La razón está en cómo se produjo el bombardeo. La OTAN se disculpó tras el ataque, aduciendo que unos planos desfasados proveídos por la CIA habían sido la causa de un terrible error. Sin embargo, en el ambiente se quedó la sensación de que Estados Unidos podía hacer y deshacer a su antojo, y la revancha mundial provocada por dos aviones contra sendas torres supuso un grito de alivio para distintas poblaciones. Años después de los dos incidentes, en 2005, se confirmó la voluntariedad del ataque contra la embajada china. Al parecer los servicios de inteligencia de la OTAN habían anunciado que Milosevic se encontraría en dicha embajada recabando apoyos políticos. La posibilidad de acabar con la vida del líder político en un momento de la contienda de auténtico desgaste para la alianza –mes de Mayo- hizo que no se confirmase la información y directamente se actuase a la desesperada.

Pero sea como sea, los muertos de Yugoslavia no importan hoy como no importaron nunca. Esta cloaca de Europa ha sido testigo de toda clase de experimentos políticos modernos para tratar de dominar el espíritu de su población, para hacer de la política yugoslava algo que el resto del continente pueda manejar. Víctimas de su situación de frontera, de su vinculación cultural con la potencia europea menos europeísta, Rusia, y testigos del enfrentamiento de su Iglesia con el resto de comunidades ortodoxas. Así vive hoy la población de la que es heredera de Yugoslavia.

Y hoy sólo nos acordamos de ella para salir de allí. Estados Unidos y la Unión Europea, empeñadas en seguir una política de debilitar cuanto más a Serbia, dieron alas a Kosovo para proclamar su independencia contra cualquier norma de Derecho Internacional. Un año y poco después de su independencia, el nuevo país no ha sido reconocido por la comunidad internacional -¡y eso con sus padrinos de la mano!- no es capaz de gobernarse y depende de la ayuda internacional hasta para cuidar sus calles. Así pues, si un Estado se define por los elementos clásicos de población, territorio y gobierno, Kosovo hoy tiene una población mayoritariamente enfrentada entre los que sienten a Albania, los que sienten a Kosovo y los que sienten a Serbia; un territorio incapaz de ser controlado sin ayuda militar extranjera; y un gobierno pelele de Estados Unidos. Sí, esta figura de protectorado aparentemente independiente de Kosovo no es nueva en el mundo de lo internacional, pero no por vieja deja de ser denunciable.

Hasta allí se marchó en visita sorpresa la Ministra de Defensa de España –y dicen que próxima candidata del PSOE al Gobierno en 2012-, para anunciar que las tropas españolas se retiran del territorio de un Kosovo que no reconocen aún –se sigue la doctrina de los 100 que indica que no se reconocerá al nuevo estado hasta que no haya 100 estados que lo reconozcan, ahí queda eso. Y parece una postura lógica. ¿No decís que sois independientes y autónomos? Pues a ver cómo os apañáis. No es una postura muy responsable políticamente hablando, cierto, pero lo que es cierto es que la coherencia sí se asoma por ella. Lástima no haberlo hecho bien y haber plantado cara a Estados Unidos y su decisión de independizar Kosovo en su momento –hace un año. Lástima de no haber sido valientes y afrontar el hecho de que se quería salir de allí en un foro de diálogo, y no con la política de hechos consumados. Lástima que la Ministra, embobalicada consigo misma, no haya sido capaz de coordinarse con sus compañeros de gobierno –a los que habría que recordarla que aún no dirige- y advertir a tiempo al Ministerio de Asuntos Exteriores. Lástima de todo esto, pues se habría logrado una postura mucho más coherente y razonada. Habría parecido -¡vive dios!- que teníamos en España una política exterior planificada más allá de la ideología del buenismo que nos conduce a una Alianza de civilizaciones aún sin identificar.

Se cumple hoy, por tanto, este siniestro aniversario de una lucha que nunca consiguió unir a ningún colectivo en Europa Occidental. De unos bombardeos ilegales por los que nunca serán procesados sus responsables. Y lo hace en un momento de espera ante la dirección que toma el nuevo gobierno Obama-Clinton en materia exterior. A ver si entre ellos y la Unión Europea se dan cuenta de que una cosa es justicia internacional y otra dar puñetazos al estómago de un pueblo. Si no se dan cuenta pronto tendremos problemas. Como ya nos lo advertía E. H. Carr en otros tiempos. Mala combinación la de la justicia y el reproche.


[Las fotos son todas del blog Belgrade Daily Photo que por supuesto se recomienda visitar]


sábado, marzo 21, 2009

Corpus académico

"... los economistas, como colectivo, se comportan de acuerdo con la vieja definición europea de nación: un grupo de personas unidas en una idea equivocada común de su propio pasado y una antipatía compartida hacia sus vecinos (en esta caso campos vecinos como la sociología y la ciencia politica)."
Erik S. Reinert
La globalización de la pobreza.

sábado, febrero 28, 2009

Manual para unas elecciones libres

"La opinión de que los pobres son propensos a generar revueltas contra el subdesarrollo y, al mismo tiempo, a atraer líderes criminalmente violentos y vengativos es extremadamente importante para la paz liberal. Si la revuelta es legitimada e invita a la alianza estratégica, la necesidad de separar a los dignos pobres de sus líderes indignos subraya la urgencia de la intervención."

Mark Duffield
Las nuevas guerras en el mundo global

jueves, febrero 26, 2009

Ciencia de no ficción

Philip K. Dick era un escritor estadounidense de Ciencia Ficción que murió a comienzos de la década de los 80 en Santa Ana, California. En sus novelas, siempre había presente el vínculo inquietante de la irrealidad contada por él y la realidad que observamos en el mundo que nos rodea. En una de sus mejores novelas, El hombre en el castillo, Dick nos cuenta una Historia paralela de la segunda mitad del siglo XX. Situándonos en el fin de la Segunda Guerra Mundial, en donde una Alemania Nazi se ha hecho con la victoria y es la potencia que dirige el mundo, Dick nos enseña un continente africano masacrado por los experimentos científicos de los alemanes y un Mediterráneo sin agua, arrasado y transformado en un mero campo de cultivo de comida para los directores del Imperio.

Desecar un mar como el Mediterráneo para establecer tierras de cultivo como imaginó Dick no sería lógico en el mundo real. ¿Para qué hacerlo cuando tienes un continente un poco más abajo con un gran cartel de “En Venta” colgado del cuello?

A través de un blog que sigo desde hace no mucho pero que encuentro tremendamente interesante por su gran labor de difusión, África en el mundo, me termino de enterar de una noticia de la que había leído poco pero que me parecía tremendamente interesante. Ya hace días que vienen sucediéndose disturbios en Madagascar. Allí, una oposición campesina bien organizada se enfrenta al gobierno de Marc Ravalomanana por permitir que empresas coreanas como Daewoo compren hasta un 40% del territorio cultivable del país para dedicarlo exclusivamente a la agricultura de exportación.

Conocía a Marc Ravalomanana en la World Water Week celebrada en Estocolmo el año pasado, donde me pareció un político insulso, sin apenas conocimiento del estado de su país en materia de saneamiento –hecho que se debatía en aquel panel- y que, pese al gran protagonismo que le dieron los demás ponentes, su figura quedó empequeñecida ante la postura política y moral de otra de las asistentes: Mamphono Khaketla, Ministra de Lesoto. En cualquier caso, ninguno de los que allí estuvimos salimos con la impresión de que Ravalomanana no tuviera interés por el bienestar de la gente de Madagascar. Parecía haber aprendido lecciones de sus compañeros políticos africanos y, ante el difícil reto del saneamiento en su país, tomado iniciativas que podrían muy bien funcionar.

Sin embargo, parece que ante la presión del gran concepto moderno como es la Propiedad Privada, Ravalomanana ha declinado cualquier vocación de servicio público y no ha sabido imponerse ante las transnacionales que van a impedir a Madagascar disfrutar de una soberanía alimentaria que si ya resulta imperdonable en tiempos de vacas gordas, en tiempos de crisis es injustificable.

Y todo esto, me dirán Uds., porque unas empresas ejercen su libre opción de compra sobre unos terrenos en venta y porque, además, ejercen su libre decisión de dedicar sus cultivos al mercado internacional en lugar de a los mercados internos. Todo esto porque, según estiman los gurús de la ciencia económica internacional, se cumplen las predicciones liberales y se ajustan los mercados. En la división internacional del trabajo que se promueve desde diversas instituciones internacionales y que los gobiernos africanos parecen empeñados en aceptar –véase la creación del NEPAD en un ejercicio de extraversión inigualable-, cada país se volvería rico produciendo aquello para lo que esté especialmente preparado.

En el caso del Madagascar post-Daewoo, pareciera que su especialidad sería el cultivo y el comercio de grano transgénico. Algo que seguramente no podría ser especialidad de ningún otro país. Además, Madagascar compraría su maíz transgénico a las empresas transnacionales, ancladas en otro país que se dedicaría al I+D de estos productos.

Bien, claro. Aquí nos encontramos a Madagascar, introduciendo grano transgénico en un mercado internacional ávido del mismo para consumo humano y para biocombustibles. Le pagarían bien, cabría pensar. Sin embargo el precio del grano de Madagascar, como el de todos los productos agrícolas, se decide en las bolsas de Nueva York, Londres o Frankfurt, lugares donde no suele haber grandes fortunas provenientes de Madagascar que potencien la venta a precios altos. Allí, en las bolsas, lo que suele haber son cárteles de inversores que deciden cuánto estarían dispuestos a pagar por la cosecha según intereses puramente especulativos y en absoluto siguiendo los criterios de libre mercado que avalan la conversión de Madagascar en una potencia del grano.

Está bien. El problema entonces sería que la información de los mercados y el acceso a los mismos no es igual acceso a todos. ¿Significa esto que una vez solucionado dicho problema Madagascar puede convertirse tranquilamente en productor de grano transgénico y crecer, crecer y crecer económicamente hasta que alcance el nivel de los países occidentales y el punto de equilibrio del mercado? Para los economistas liberales, sí. Para cualquier persona con un mínimo sentido común, no. Pero, como bien decía mi profesor de Economía Política “esto es ciencia económica, no sentido común”.

Como bien señala Reinert en su libro La globalización de la pobreza, una persona que fabrique ordenadores y otra que cultive arroz, jamás llegarán a poseer sueldos siquiera similares por mucho que los gurús liberales nos quieran hacer creer lo contrario. Madagascar no podría, ni en un millón de años, igualar las ganancias del señor Bill Gates, pues el trabajo de este tipo ha estado rodeado de un importante valor añadido llamado conocimiento o tecnología, mientras que el trabajo a realizar por Madagascar llevaría apenas valor añadido y la tecnología que en él hay presente –la semilla transgénica- sería conceptualizada y comercializada desde fuera del país, es decir, enriqueciendo a otro.

Por el bien del pueblo de Madagascar, esperamos que la revuelta organizada por Vía Campesina triunfe de un modo u otro y consiga cancelarse esas ventas de tierras a las empresas coreanas. Madagascar no ganaría nada con ello, pero sí evitaría perder aún más.

lunes, febrero 23, 2009

Imagining the Congo, de Kevin C. Dunn (II)

Cuando en 1960, el 30 de Junio, el Rey Balduino concede la independencia al Congo, tres discursos se enfrentarán entre sí. El discurso belga será internamente doble. Por un lado los socialistas verán la necesidad de independizar el Congo para conservar sus intereses en la zona, mientras que los conservadores creen que la inmadurez de los congoleños les hará caer en manos del comunismo internacional. Siempre presente estará la política del “Notre Congo”, que implica una condescendencia hacia los congoleños y un derecho de actuación en lo que se consideraban asuntos internos de lo belgas. Frente este discurso colonial, Lumumba, líder congoleño, ejercerá otro bien distinto entendiendo la soberanía no como un regalo del padre belga, sino como un derecho del pueblo congolés. Lumumba dispondrá de un discurso nacionalista que hablará de explotación belga de los congoleños. Este discurso nacionalista, aceptando las fronteras delimitadas por el colonialismo, se enfrentará a las interpretaciones más regionales de otros líderes congoleños como Tshombe y Kasavuvu.

La tercera visión del conflicto residirá en los EEUU. Los norteamericanos tendrán una triple visión con respecto al congo. Un doble paternalismo, hacia los mismos congoleños, a los que debe ayudar a salir del caos, y hacia las potencias coloniales, que necesitan ser ayudadas. Otra visión de EEUU en la zona será la dicotomía de la Guerra Fría, viendo en el conflicto elementos desestabilizadores del enfrentamiento intersistémico. Por último, y quizás a consecuencia de las otras dos visiones, EEUU percibe a Lumumba como el generador del caos. La demonización de la figura de Lumumba provocará que EEUU considere eliminarlo físicamente.

La muerte de Lumumba llevará a un periodo de lucha por el poder que contribuye a la visión del Congo como caos. Frente a ella se alza en 1965 la figura de Mobutu, militar apoyado por EEUU que se hará con el poder mediante un golpe militar. Mobutu supo aprovechar muy bien las imágenes que desde el exterior se tenían del Congo. Hizo ver a EEUU que la única solución posible para el Congo era él. Mobutu era igual a estabilidad, sin él sólo habría caos. Como EEUU no tenía más que la visión de que un Congo en caos propiciaría su entrada en el bloque soviétic, y eso a pesr que la URSS había utilizado a Lumumba sólo publicitariamente, sin llegarse nunca a plantear, según Dunn, una intervención. La URSS terminó por apoyar a este militar capaz de ver comprometida su voluntad si el dinero era el suficiente.

El discurso de Mobutu fue el primer discurso surgido de la tierra congoleña en introducirse en las redes discursivas occidentales. Esto fue posible por su disposición de medios, antes no conocida por congoleño alguno. Desde su púlpito, Mobutu inició la llamada campaña de “Autenticidad”, borrando toda reseña colonial de la región. Obligando a africanizar los nombres de sus propios ciudadanos, impidiendo los nombres en francés, él mismo se cambió de Joseph Mobutu a Mobutu Sesee Seco, renombrando el río y el país, al que se pasó a denominar Zaire. Esta política tuvo mucho éxito en la naciente ideología del tercermundismo, pues era vista como un barrido con la historia colonial. Sin embargo la política de “Autenticidad” se fue transformando poco a poco en una política de culto a la personalidad de Mobutu, en el mobutismo. Emergiendo como la figura responsable de todo el orden y estableciendo una privatización del Estado zaireño, Mobutu se hizo con el control del Estado. En los discursos encaminados a las potencias occidentales, Mobutu reforzó la imagen que de él tenían los EEUU. Asegurando la estabilidad de Zaire, EEUU le consideraba el mayor aliado en la zona.

La llegada de los 90 propiciará cambios importantes en la zona. El fin de la Guerra Fría hace que EEUU pierda su interés en la zona y provoca que, en el plano internacional, sean los DDHH y no los intereses nacionales de cada país, los encargados de juzgar a los regímenes. Con los acontecimientos del genocidio de Ruanda, EEUU volverá a mostrar a Mobutu como su aliado en la zona, reforzando sus lazos y regresando a la dicotomía Mobutu o el caos. Sin embargo, otra imagen dominará la región desde mediados de los 90. Es la imagen del cáncer. Cáncer que sufría Mobutu y por el que morirá en 1997, cáncer para el Zaire que era considerado Mobutu, que será derrocado por la rebelión de Kabila, y cáncer del mobutismo zaireño para el nuevo régimen de DDHH y desarrollo en la región.

La política de la región en los 90 dejará de moverse exclusivamente por motivaciones internacionales, y pasará a una regionalización de la misma. En ella, las relaciones del régimen de Mobutu con Uganda, Burundi, Ruanda, Sudán, Angola o Zimbabwe, determinarán los apoyos de uno y otro bando. Kabila logrará movilizar a las tropas del este con el apoyo de Ruanda y Uganda, haciéndose con el control del país en poco tiempo. El discurso que Kabila ofrecerá será el de un regreso a las políticas lumumbistas, la demonización de Mobutu y el restablecimiento de la identidad congoleña. Se recuperará la bandera premobutista y se renombrará al país como República Democrática del Congo. Sin embargo, un nuevo elemento del discurso terminará por hacer más complejo el conflicto. Mobutu, antes de caer, llevó a cabo unas reformas de pretendida democratización, adaptando formalmente su régimen a los requisitos de la comunidad internacional. Se creó un Parlamento del que salió una lucha regional en Kivu. Mobutu cometió el error de crear una lucha entre diferentes etnias, y eso provocó el levantamiento de fuerzas identitarias que él no controlaba. Kabila, haciéndose fuerte en estas relaciones de identidad logró el apoyo necesario para hacerse con el poder. Sin embargo, el propio Kabila llevó una política de régimen étnico, lo que provocó su salida y su asesinato por no beneficiar a aquellas etnias apoyadas por Uganda y Ruanda.

El discurso del Nuevo Barbarismo ha vuelto a tomar los acontecimientos del Congo, como siempre se ha hecho a lo largo de la historia, como paradigma de la política africana. Según esta explicación simplista, lo africano no es susceptible de ser democratizado, de ser modernizado y, por tanto, no merece la pena actuar para con ello.