AVISO

jueves, noviembre 11, 2010

Oportunidades desperdiciadas y el Sahara Occidental

El conflicto ha cambiado. Las preconizadas nuevas guerras ya no lo son tanto. Pero este interesante concepto pretendía poner de relieve que los conflictos ya no se basan en el enfrentamiento de un ejército contra otro. Ni siquiera de una guerrilla contra un ejército formal. Los cambios en la exclusividad del ejercicio de la violencia que tenía el Estado han dado paso al empleo de múltiples actores por parte de los poderes y contrapoderes de cada conflicto bélico. Pero la clave de los enfrentamientos, los poderes y contrapoderes, siguen ahí y tan sólo utilizan las estructuras sociales, económicas y políticas que en cada espacio y tiempo les son más útiles.

Desde hace 35 años ya, el Estado de Marruecos está sometiendo a la población saharaui a través de la fuerza policial y militar pero, principalmente, a través de la “repoblación” del territorio de ciudadanos marroquíes, ortorgándoles privilegios sociales y reprimiendo cualquier intento de expresión del pueblo saharaui. Hoy a la violencia organizada de las estructuras armadas del Estado de Marruecos vemos cómo se suma la de las milicias o colonos. Es el proceso de colonización, en vivo y en directo.

Los saharauis eran ciudadanos españoles, con DNI, hasta hace 35 años. Fue en aquel momento, con el dictador en la cama, cuando el Estado de Marruecos decidió intervenir la colonia española y envió a una marcha colonial a cientos de marroquíes, la llamada Marcha Verde. Frente al intento de Marruecos y el oportunismo de Mauritania –que se quedó finalmente con una parte importante al sur de la región-, Argelia y Libia pusieron a trabajar su diplomacia de Guerra Fría, acogiendo y armando al Frente Popular de Liberación de Saghía el Hamra y Río de Oro, o Frente POLISARIO. Eran los tiempos del libro verde de Gadaffi, de la lucha internacional contra el colonialismo, incluido el propio de las ex-colonias.

La paz, las misiones de Naciones Unidas, y el plan para la realización de un referéndum de autodeterminación en la zona llegaron con el comienzo de la década de los 90. Sin embargo, pensar que un Estado como el Marroquí, donde el gobierno y la monarquía ejercen la censura sin pudor, que camufla sus mentiras entre los gobiernos socialistas españoles, los franceses de cualquier color y por supuesto los norteamericanos, pensar que un gobierno así iba a consentir que la soberanía de un territorio que reclama fuera decidida por un referéndum, era pensar en lo imposible.

Desde que en 1975 decidimos, como Estado, liberarnos del peso de ser colonizadores. Los gobiernos socialistas y populares -incluyendo los de UCD- se han ido repartiendo sus simpatías entre el gobierno marroquí y el Frente POLISARIO respectivamente. Los populares han apoyado a los saharauis por el planteamiento de un juego de suma cero, donde todo lo que ganen éstos lo pierden los marroquíes, uno de sus enemigos internacionales propios. Los socialistas, siguiendo los “pasos marcados” por Felipe González, han apoyado a Marruecos en su reivindicación de manera más o menos evidente, apoyándose en la elaboración de un consenso que permita a España seguir pescando en los caladeros marroquíes –y saharauis-, seguir disfrutando de los fosfatos de la ex-colonia y no tocar el asunto de Ceuta y Melilla –para el cual los gobiernos populares no han tenido miedo a mostrar una postura de fuerza.

El proceso de colonización del Sahara Occidental que ha llevado Marruecos desde hace más de tres décadas ha provocado el enquistamiento de los campamentos saharauis en Tinduf –desierto de Argelia- y la exclusión social, política y económica de la población saharaui que aún reside en su país. Organizados, los saharauis de El Aiun, han terminado montando una protesta visible y audible a través de un campamento a las puertas de la ciudad. Marruecos no lo ha tolerado y ha puesto a funcionar la política de tierra quemada que tantos frutos le ha dado hasta ahora.

Muy probablemente se podrá argumentar contra los dirigentes del Frente POLISARIO. También es muy factible que la responsabilidad del gobierno de España respecto a la independencia del Sahara haya caducado y que sea un asunto internacional a tratar por organizaciones internacionales –con el apoyo expreso de España, por supuesto. Y por supuesto que todo el grupo de la farándula comprometida, esos actores que lideran huelgas de hambre y envían firmas a La Moncloa, es bien criticable en tanto se elevan por encima de los legítimos líderes sociales y políticos y se piensan Bono, de U2, intentando salvar al mundo –y sólo pido que no hayan sido ellos los que animaron a los saharauis de El Aiún a acampar. Pero también es innegable que lo que está aconteciendo a día de hoy en el Sahara Occidental resulta incriminatorio para el Gobierno de Marruecos y delata en su postura de debilidad al Gobierno de España que dirige Rodríguez Zapatero.

Como antiguos detentadores de la soberanía del Sahara Occidental, la labor de España debería consistir en canalizar el proceso de resolución del conflicto a través de las organizaciones internacionales, que para eso están. Sin embargo, en casos como el que hoy está sucediendo, donde un gobierno colonial, como el de Marruecos, abusa y veja a quienes han sido ciudadanos de derecho de tu Estado, lo que se requiere es una postura firme y decida de fuerza. Una postura capaz de anteponer lo que de humano tiene la política a los intereses económicos y geoestratégicos. Estar a la altura de los altos valores que se dicen defender en cada declaración política y cada plan estratégico implica dejarnos de zarandajas diplomáticas, defensa en el Congreso de los Diputados de las hipotéticas soberanías territoriales y exigencias de que los periodistas oficiales entren a ver qué está sucediendo -les recomiendo seguir todo por GuinGuinBali. El Gobierno de España, su Presidente y la nueva Ministra de Asuntos Exteriores, tiene una oportunidad de oro para demostrar su compromiso con los Derechos Humanos y comportarse con la dignidad que parece le arrebatan, día sí y día también, los mercados internacionales.

lunes, noviembre 08, 2010

Integración regional, multilateralismo en América Latina y relaciones Sur-Sur

Desde el Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid llevan varios años editando una revista sobre política internacional que se publica on-line con acceso gratuito desde la web. En ocasiones he colaborado con ellos, siendo los primeros que se atrevieron a publicar algo con mi nombre [puedes leer mi colaboración aquí y aquí].

Más allá del agradecimiento por las oportunidades que siempre dan a toda la gente que se acerca a ellos, la Revista Académica de Relaciones Internacionales merece ser visitada por la gran calidad de sus artículos y lo bien pensados y fundamentados que están sus números temáticos.

En esta ocasión, en el lanzamiento del número 15, podemos encontrar diversos puntos de vista sobre la siempre abierta cuestión de la integración latinoamericana y sus políticas conjuntas. Te recomiendo que eches un vistazo a alguna de las ideas que se despliegan por el número de Octubre.


miércoles, octubre 27, 2010

Dame un minuto de agua

UNESCO Etxea es el Centro UNESCO del País Vasco, una organización en la que tengo en gran estima por su trabajo y en la que tengo buenos amigos y gente a la que admiro por su perseverancia y sus conocimientos. Hacen una muy buena labor de reflexión y comunicación política y social sobre los distintos problemas de la agenda de UNESCO, no sólo en el País Vasco, donde se centran la mayoría de sus actividades, sino también en toda España y en los foros internacionales en los que son invitados a participar.

Desde hace tiempo cuentan, además, con un departamento para tratar la agenda internacional del agua. Una cuestión que por motivos profesionales y académicos siempre he seguido. Este departamento se ha convertido desde hace años en una referencia en España sobre cuestiones como desarrollo y agua y el Derecho Humano al agua y al saneamiento.

Hoy me llega la noticia de que han lanzado un premio abierto a todos y a todas. Se titula "Dame un minuto de agua" y consiste en un concurso de piezas audiovisuales de un minuto de duración que giren en torno a la temática del Derecho Humano al Agua y al Saneamiento. Y los premios no son nada despreciables. El ganador viajará a la sede de la UNESCO en Senegal para rodar un documental sobre esta cuestión. Y los dos finalistas se repartirán una cámara de vídeo y un iPod.

Tienes de fecha desde el pasado 22 de Octubre hasta el próximo 28 de Noviembre de 2010 para inscribirte en su web, y todos los vídeos serán colgados en la web del concurso. Si fuera tú, no dudaría en presentarme. Como mínimo habrás ganado un minuto de reflexión sobre una de las cuestiones fundamentales que están ahora encima de la mesa internacional.

lunes, octubre 25, 2010

La guerra contra Cuba y Trinidad Jiménez

Los cambios en un gobierno –que no de gobierno- traen, en principio, cambios en el estilo de hacer política. En el Gobierno de España que dirige la política Española desde el año 2004, cuando ganó las elecciones generales el PSOE, existía un Ministerio en el que, aparentemente, no había habido cambios sustanciales. Por supuesto, nos referimos al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Miguel Ángel Moratinos, diplomático de profesión –nunca he entendido eso de diplomático de carrera- ocupó el cargo de Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación durante 6 años en un gobierno que reservó a la política exterior un lugar muy importante en su programa. Durante las elecciones de 2004, la Guerra de Iraq y el apoyo del anterior ejecutivo a la invasión estadounidense provocaron que la política exterior fuera objeto de debate público. Las tesis dualistas a las que unas elecciones nos tienen acostumbrados llevó a presentar el diálogo en términos de Europa (PSOE) contra Estados Unidos (PP) o, si se prefiere, Multilateralismo contra Unilateralismo hegemónico. La victoria socialista en Marzo de 2004 llevó a Moratinos desde su puesto de enviado especial de la diplomacia europea en Palestina a un Ministerio en el que se puso mucho músculo político.

Sin embargo, la tan vanagloriada experiencia de Moratinos en el campo de la política internacional no evitó grandes fallos diplomáticos, como las declaraciones de Bernardino León ante la nacionalización del petróleo boliviano en 2006, o grandes muestras de diplomacia fallida, como la tan anunciada Alianza de civilizaciones, de la que Tariq Ali dijo, cuando le invitaron a participar, que si queríamos montar un foro donde líderes mundiales se reunieran para intentar solucionar los problemas dialogadamente, ya teníamos Naciones Unidas. Todos estos errores provocaron dos cosas. Por el lado político, fundamentado en un supuesto acuerdo anterior a la formación del gobierno, se aseguraba que Moratinos sólo estaría una legislatura como máximo. Por el lado jocoso, los propios compañeros de partido comenzaron a tildar al Ministro como “Desatinos”, en alusión a su apellido y a los fallos del Ministerio.

Sea como fuere, Moratinos ha logrado aguantar -o le han logrado convencer- durante 6 años en un Gobierno que ha pasado de querer hablar de política exterior a utilizarla como escudo de prestigio del líder. Todo hasta la semana pasada, en la que Trinidad Jiménez se ha hecho con el Ministerio.

La nueva Ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación viene con la vitola de ser una experta en Relaciones Internacionales. Perteneciente al grupo de Zapatero desde antes de que éste fuera Secretario General del PSOE, Jiménez ostentó el cargo de responsable de relaciones internacionales para dicho partido y todo apuntaba a que se convertiría en Ministra del ramo en caso de ganar en 2004 las elecciones. Sin embargo, la imagen pública de un Moratinos sabiéndose mover en el escenario de Oriente Medio y la necesidad de darla a conocer entre el público político general en España, provocaron que Jiménez fuera designada por Zapatero para combatir el Ayuntamiento de Madrid al líder del Partido Popular Alberto Ruiz Gallardón.

En la municipalidad madrileña Jiménez aguantó sólo tres años en los que casi no se la vio pisando el suelo de las estancias municipales. Apenas apareció para los debates anuales sobre la ciudad, llegando Gallardón a avergonzarla al replicar su discurso con un sencillo pásese por las Juntas Municipales y entonces podrá opinar con criterio.

En 2006 su nombre volvió a sonar como ministeriable por exteriores. Ya era conocida por el público en general a costa de sacrificar el Ayuntamiento de Madrid, y Moratinos parecía haber cumplido su ciclo. Sin embargo, Moratinos aguantó en el Ministerio y a Jiménez le crearon un puesto a imagen y semejanza de ella: la Secretaría de Estado para América Latina. Antes de ser responsable de relaciones internacionales del PSOE, Jiménez había desempeñado el cargo de responsable de relaciones con América Latina. Su puesto en el Ministerio venía a replicar su labor dentro del partido y, se pensaba, sería la antesala para alcanzar una cartera de gobierno. En 2008, tras las nuevas elecciones ganadas por el PSOE, Jiménez se volvió a quedar sin su premio gordo, aunque le tocó otro en suerte.

Nombrada Ministra de Sanidad y Política Social en un gobierno que había tomado por bandera la elaboración de políticas sociales en tiempos de crisis. Sin embargo, este Ministerio era un premio menor, vivía a la sombra de una Moncloa que aparentaba querer ser líder en asuntos sociales y, por tanto, Jiménez sólo se quedaba con la Sanidad como punto fuerte de su Ministerio.

Podría haber liderado cambios en un sector en crisis, donde la amenaza de la privatización encubierta ensombrece a diversas comunidades, como la de Madrid. Sin embargo Trinidad Jiménez se decidió por crear su propia crisis: la de la Gripe A o Gripe Nueva. Durante semanas y semanas, ahora hace un año, Jiménez realizaba ruedas de prensa, comités de coordinación autonómicos y reuniones interministeriales. Todo a la luz de las cámaras para que se comprobara su capacidad de gestión en tiempos de crisis, para que el miedo a una gripe que nos mataría a todos camuflara el miedo a una crisis que nos dejaba a todos en el paro. Y así, poco a poco, Trinidad se iba haciendo un hueco en los hogares españoles. El que luego la gripe no viniera, que no fuera la tan esperada epidemia que acabara con amenazara con acabar con la civilización occidental, no se le puede achacar a ella. Ella hizo todo lo posible para dar aire a una crisis inventada sólo por el precio de ganar relevancia pública.

Y la jugada parece haberle salido bien. En la remodelación de gobierno de la semana pasada, donde los menos fieles del PSOE se han caído, ella ha ascendido. Por fin ha conquistado su tan ansiado Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, no sin antes volver a recibir un varapalo en Madrid. De su gestión del nuevo cargo cabrían esperar muchas cosas.

Cabría esperar que liderara, por fin, una política agresiva de la Unión Europea contra las violaciones de Derechos Humanos que se producen día sí, día también en nuestro vecino Marruecos. Cabría que asumiera la responsabilidad de proteger a quienes no hace tanto eran ciudadanos españoles, con DNI y todo, y obligara a la diplomacia europea a que se implicara en la resolución del conflicto del Sahara Occidental. Cabría esperar que sancionara a las empresas españolas que obtienen beneficios con la dictadura de Obiang, que apoyara a la oposición democrática guineana. Cabría que pusiera orden en la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, estableciendo un programa adecuado y serio de recursos humanos y cancelara los privilegios del cuerpo diplomático en dicha agencia.

Cabría esperar muchas cosas como estas y otras más de alguien que afirma ser experta en relaciones internacionales y que sabe gestionar crisis. Sin embargo, lo que nos tememos es que Jiménez se invente espacios y crisis para poder destacar en los medios. Que utilice el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación tal y como utilizó el Ministerio de Sanidad y Política Social, para aumentar el prestigio personal a través de la agenda ministerial, que deje los problemas estructurales sin resolver y que, por tanto, la política exterior vuelva al lugar secundario que tenía hasta hace 6 años en el debate político español.

Hoy Jiménez debuta como Ministra del ramo en una reunión de Ministros de Exteriores de la Unión Europea. La principal cuestión a tratar será las relaciones europeas con Cuba, sobre las que Moratinos había realizado gestiones para comenzar la gestión internacional de la transición cubana. Y desde aquí, viendo los antecedentes, ya nos parecería un éxito que la Unión Europea no declarase tras la reunión de hoy una guerra contra Cuba.

lunes, septiembre 20, 2010

Tratamiento de la información sobre África

Durante los días del 18 al 21 de Octubre de 2010 se llevará a cabo en la Universidad de Valencia el Seminario sobre el tratamiento informativo sobre África Subsahariana y su impacto sobre la inmigración y el desarrollo sostenible. En el curso participarán profesores como Mbuyi Kabunda o José Carlos Sendín, del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid. También contará con la presencia de Alfonso Armada y del profesor nigeriano Jenkeri Zakari Okwori quien, por cierto, tratará el muy interesante tema de la prensa en Nigeria.

Suena muy interesante, si bien la mezcla de temas que habrá en el seminario supondrá, sin duda, un desafío a la hora de extraer las conclusiones.

Cuándo: 18-21 de Octubre, 17-20 horas.
Dónde: En la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia [ver mapa].
Cuánto: 36,06€ para público en general y 24,05€ para público universitario.
Más información: [pdf]

miércoles, septiembre 15, 2010

India en África

Tres instituciones, de esas que uno respeta y admira por sus diversos trabajos, se han unido para darnos una perspectiva sobre la presencia India en África Subsahariana. Tanto Casa África como Casa Asia realizan una gran labor de difusión y discusión sobre las cuestiones clave de estos continentes, además de la presencia española y las oportunidades de encuentro político, económico, social y cultural entre nosotros. La tercera en discordia, el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Ayuda Humanitaria de Madrid (IECAH), es un centro de investigación y asesoría de gran prestigio en el mundo español de las relaciones internacionales.

En el Seminario India en África, que se celebrará el próximo 22 de Septiembre en el centro de Casa Asia de Madrid, intervendrán expertos en relaciones internacionales y especialistas en asuntos africanos bien interesantes. India, potencia emergente, ha aumentado durante esta década su inversión en África Subsahariana y se está convirtiendo en un actor de gran importancia. ¿Qué beneficios pueden sacar ambas partes de esta relación? ¿Se está convirtiendo India, como China, en una nueva potencia neocolonial capaz de ejercer cambios en la política subsahariana? Sin duda muchas preguntas para los ponentes.

Si estás por Madrid ese día, no te lo pierdas -y así haces las preguntas por mí.

Qué: Seminario India en África.
Dónde: Centro Casa Asia en Madrid [ver mapa].
Cuándo: Miércoles 22 de Septiembre a las 18:00.
Más información: pdf.

Y si te interesa estos temas pero no puedes asistir, puedes ir leyendo el artículo de Peter Kragelund para el Instituto Elcano [pdf] o el libro editado por los investigadores del Nordic Arica Institute, Fantu Cheru y Cyril Obi, titulado The Rise of China and India in Africa.

domingo, septiembre 12, 2010

Presentación de "La llamada de África"

El próximo Martes 28 de Septiembre de 2010 se presentará, en la Cása Árabe de Madrid, el libro La llamada de África. Estudios sobre el cine colonial español del profesor Alberto Elena. En el acto intervendrán la siempre interesante arabista Gema Martín Muñoz, actual Presidenta de la Casa Árabe, y el historiador Manuel Palacio además del propio autor.

El libro parece interesante, aunque reconozco que es una temática completamente desconocida para mí. Y el evento también puede resultarlo, pues junto a las charlas se proyectaran varios fragmentos de las películas. Si estás por Madrid, quizás no deberías perdértelo.

Qué: Presentación de La llamada de África. Estudios sobre el cine colonial español, de Alberto Elena.
Dónde: Casa Árabe [ver plano].
Cuándo: Martes 28 de Septiembre de 2010, a las 19:30.
Más información: pdf.

viernes, agosto 27, 2010

UN-Habitat y la política exterior española

Desde que la Presidencia del Gobierno la ostenta José Luis Rodríguez Zapatero, la política exterior española en concebida desde el multilateralismo. Participar en las organizaciones internacionales es, para el actual Gobierno de España, una de las principales actividades y casi diríamos necesidades. Sin embargo, la interpretación que el gobierno hace de qué es participar en la agenda internacional no es en absoluto la más adecuada.

El Gobierno de España se ha involucrado en proyectos de muy distinto tipo desde el año 2004. Para éste gobierno y para este Ministro de Asuntos Exteriores la cooperación internacional –y sus fondos- consiste en realizar obras de arte para las oficinas de Naciones Unidas en Ginebra, pero también y principalmente, en involucrarse en las agencias y programas internacionales.

Hace ya tres años que el Gobierno, a través de un convenio firmado con UNDESA y con la participación del Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, abrió la Oficina de Naciones Unidas para el apoyo a la Década del Agua (2005-2015). Esta oficina indicaba el interés de las instituciones españolas implicadas en mostrar a España como un actor internacional de relevancia en las tareas sobre los Objetivos del Milenio en materia de agua. Actualmente, la Oficina sigue en pié –a pesar de que es fruto de controversia política municipal y de la incomprensión de la sociedad zaragozana- y, en lo que respecta a la agenda internacional del agua, todo indica que el Gobierno Español sigue indicando su predisposición a atraer diferentes agencias y programas internacionales. Lástima que esta política de alineamiento con el apoyo al acceso de agua potable y saneamiento en el mundo no se corresponda luego con el apoyo de la diplomacia española a la resolución de la Asamblea General sobre el reconocimiento del Derecho Humano al Agua.

Además de la presencia física en territorio español de las instituciones internacionales, el Gobierno de España tiene otro objetivo: situar a españoles en la dirección de programas y agencias internacionales. En 2008, Inés Alberdi fue nombrada Directora Ejecutiva de UNIFEM, el fondo de Naciones Unidas para la Mujer. Este nombramiento fue rodeado de cierta polémica al considerar, cierta parte de la sociedad civil internacional, que la india Gita Sen era una candidata mejor cualificada y que el apoyo del PNUD al nombramiento de Inés Alberdi venía precedido de la promesa por parte del Gobierno de España a aumentar su aportación a los presupuestos de UNIFEM. En cualquier caso, la actual Directora Ejecutiva ya tenía una experiencia contrastada y conocimiento sobre el trabajo de UNIFEM a través de su Cátedra en Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, en donde era especialista en temas de mujeres y familia.

Pero ahora, abierta la vacante de Dirección Ejecutiva de la agencia UN-Habitat por el cumplimiento del mandato de Anna Tibaijuka, el Gobierno de España ha visto una nueva oportunidad de introducir a un español en un puesto atractivo del escenario internacional. En el día de ayer se anunciaba que el ex-Alcalde de Barcelona y ex-Ministro de Industria, Comercio y Turismo, Joan Clos, era nombrado nuevo Director Ejecutivo de UN-Habitat.

Las diferencias entre ambos nombramientos son notorias. Mientras que UNIFEM es un fondo dependiente de un programa, UN-Habitat es toda una agencia, una institución reconocida en todo el mundo como un importantísimo actor en las labores de desarrollo. Su misión consiste en promover ciudades social y medioambientalmente sostenibles y asegurar el acceso a una vivienda digna para todo el mundo. Estas tareas no son pequeñas y requieren de muchísimos profesionales altamente capacitados y con una formación que les permita ser un referente a nivel internacional en cuestiones de desarrollo, tal como actualmente es reconocido UN-Habitat. Y para esto, el Gobierno de España ha decidido ejercer presiones y candidatear a Joan Clos.

Un vistazo breve al CV de Joan Clos nos enseña que de formación es médico. Ascendió dentro del Partit Socialista de Catalunya, PSC –perteneciente al PSOE- como miembro del Ayuntamiento de Barcelona hasta que, tras la dimisión de Pasqual Maragall como Alcalde de la ciudad, Joan Clos fue promocionado. Su principal proyecto para la ciudad fue el Fórum de las Culturas 2004, una mastodóntica remodelación de una parte de la ciudad que, en lugar de solucionar problemas sociales relacionados con la marginación, la vivienda digna y las drogas, lo que hizo fue expulsar estos problemas unos kilómetros más lejos de Barcelona. Logró inaugurar un boom especulativo inmobiliario en la ciudad y fue premiado por su partido –como otros alcaldes socialistas de Barcelona- y nombrado Ministro de Industria, Comercio y Turismo. Es necesario recalcar aquí que Barcelona es una ciudad vendida al turismo de baja calidad enfrentado a sus propios ciudadanos. La mejor tienda del mundo, reza el eslogan publicitario.

Este es Joan Clos, el que a partir de Octubre será el nuevo Director Ejecutivo de una agencia internacional cuya principal misión consiste en crear ciudades para sus habitantes, en ayudar solucionar problemas con la vivienda, asegurar el Derecho Humano a una vivienda digna, a acabar con la marginación, en definitiva de los más pobres. Si sigue la línea que comenzó en Barcelona, nos deberíamos echar a temblar. Además tendrá que salvar las comparaciones con la saliente Anna Tibaijuka, una experta en temas de asentamientos humanos y seguridad alimentaria de grandísimo prestigio a nivel internacional.

El Gobierno de España, muy acertadamente, ha apostado por el multilateralismo. Pero éste ha de ser entendido como una oportunidad para trabajar conjuntamente con otros actores, sean Estados, Organizaciones Internacionales o Sociedad Civil global, y no como un mero recurso de marketing político que, además, sirva de cementerio de elefantes. Hasta que desde el Gobierno no se tomen en serio las instituciones internacionales, se apoye una política exterior coherente y se promocionen directores y directoras no necesariamente del partido y no necesariamente españoles o españolas, el resto de países no se tomarán en serio la política exterior española. España puede aportar más y mejor a la Agenda Internacional, pero no debería hacerlo por este camino.

martes, agosto 24, 2010

Apología del personalismo

Hace ya tiempo que la cooperación al desarrollo de Europa viene estando marcada por un profundo interés fronterizo. Existen países absolutamente prioritarios para las políticas exteriores y de inmigración de los estados europeos que, irremediablemente, figuran en las listas de relaciones especiales de cooperación. Se utilizan fondos de cooperación para invertir en unos países con la supuesta lógica desarrollo = menos inmigrantes cuando, en realidad, lo que se potencian son las tradicionales alianzas entre las clases políticas europeas y las clases políticas africanas a cambio de que estas últimas lleven la política que desean en París, Berlín, Londres o incluso España. Los estados africanos terminan por modificar su política comercial petrolera o pesquera al son de la música que le marcan desde las metrópolis.

Senegal produce, en esencia, inmigrantes. O al menos así lo deben ver las instituciones europeas, que estiman que este país ha de recibir atenciones especiales en función de que se constituye como una puerta de salida de los inmigrantes hacia las costas canarias. De manera que, para esta lógica, lo que hay que conseguir es controlar esa frontera a cambio de cualquier cosa. Y ésta es la cooperación.

Las relaciones exteriores ayudan a instalar y mantener a personajes en el poder que en cualquier otro contexto ya habrían sido expulsados por su población o compañeros de partido. Es el caso de Abdoulaye Wade, presidente de Senegal, que lleva camino de convertirse en un personaje de cualquier libro de Ahmadou Kourouma o en uno de esos Payasos y monstruos de Sánchez Piñol.
Perteneciente a la entente liberal, Wade era el eterno candidato a la presidencia de Senegal, perdiendo siempre sus elecciones hasta que un inesperado de destino hizo caer al presidente Abdou Diouf. Desde entonces, por el año 2000, Wade se ha encargado de controlar los recursos del país y de moverse en el escenario internacional para convertir al país en un receptor de fondos de cooperación y de inversiones a cambio de ceder el control de las fronteras. Inmigrantes por fondos. Buen negocio sobre el que se está asentando Wade y al que, comprador y vendedor contribuyen de formas similares.

Todos estos elementos políticos endiosados, incluidos los españoles, británicos o franceses, por ejemplo, terminan por creerse en posesión de la verdad y, tras cualquier decisión que toman, sienten que el Estado, sus compañeros y la ciudadanía en general, les debe pagar un precio muy alto por disfrutar de su oportuno análisis. Cada decisión que toman genera, según ellos, una deuda que él se habrá de cobrar en algún momento. Wade ha decidido cobrársela ahora.

Durante este 2010, Senegal está celebrando el 50 aniversario de su independencia política. La diferencia entre aquél momento y ahora es notable. Mientras que hace 50 años, Senegal contaba como presidente con uno de los padres de la Negritud y gran poeta en lengua francesa, Léopold Sédar Senghor, ahora cuenta con el inefable Wade. Para celebrar estos 50 años de libertad, Wade tuvo la ocurrencia de realizar un monumento mastodóntico de cuestionable gusto. La estatua, que habría de ser la más grande de bronce del mundo y representar la libertad africana, mide nada más y nada menos que 50 metros de altura –aproximadamente como un edificio de 15 plantas.

El monumento ha sido ideado por el artista senegalés Pierre Goudiaby Atepa y representa a un hombre y una mujer de raza negra semidesnudos que sostienen a un bebé en brazos. El costo total de la obra ha sido de 27 millones de dólares y fue construida por obreros norcoreanos. Por si fuera poco tal despilfarro en unos fastos libertarios, Wade ha decidido que, como padre de la idea de que había que hacer un monumento espectacular, le corresponden el 35% de los ingresos de los turistas que paguen la entrada al recinto. El dinero lo recaudará su fundación.

Las críticas no se han hecho esperar. Mientras que los líderes musulmanes –religión mayoritaria en Senegal- han puesto el grito en el cielo por contravenir sus preceptos religiosos, hay muchas voces internas e internacionales que han clamado por tal despilfarro en un país con tanto por hacer. Huelga decir, como ya ha señaló Iñaki en su Guerra y Paz del 4 de Abril, que si los 27 millones se hubieran gastado en armamento militar y Wade hubiera cobrado un 35% del costo de cada bala disparada, aquí nadie hubiera clamado al cielo. Pero si traemos esto a un blog sobre África y relaciones internacionales, no cabe duda de que es por una cuestión de modelo de estado y de desarrollo económico y de cómo, desde la política exterior y las relaciones internacionales se ayuda a fomentarlo.

Porque no puede ser que un país que no tiene carreteras dignas más allá de las zonas turísticas –la región sur de Casamance-, esté construyendo una autopista entre Dakar y Diamniadio absolutamente necesaria e imprescindible para el desarrollo del país... y la hagan de peaje. Tampoco dice mucho del modelo de país y de los planes de desarrollo que se eliminen, de golpe y plumazo, las ayudas a estudiantes de la Universidad de Sant Louis –reprimiéndoles además brutalmente cuando protestan por ello. Y, huelga decir, no contribuye en absoluto este clima de corrupción que ha creado Wade que lleva a su gobierno a hacerle un regalo de 133.000 euros a un funcionario del FMI y, cuando todo sale a la luz porque el funcionario lo rechaza públicamente, se alegue que es una tradición africana de regalar algo a la gente que se marcha tras una visita.

Pero eso a la diplomacia aparentemente bienintencionada no les conmueve ni les importa. La diplomacia está para respetar los asuntos internos salvo que se refieran a la Seguridad Nacional. Es decir, mientras que en Senegal se nos deje controlar sus fronteras y el gobierno sea responsable no produciendo inmigrantes, hemos de garantizar que uno de los nuestros se mantenga en el poder a costa de sus ciudadanos.

Una política exterior responsable utilizaría la diplomacia como herramienta para evitar este tipo de apoyo a personajes políticos que utilizan su país y su economía para su propio beneficio económico. Pero estaríamos hablando, clara y desgraciadamente, de política ficción.

jueves, julio 29, 2010

Imaginar con una sola historia




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Chimamanda Ngozi Adiche es una escritora nigeriana. Nacida en 1977, revolucionó el panorama literario internacional cuando, en el año 2006, publicó su novela Medio sol amarillo, editada en España por Random House Mondadori. También hay publicado un reciente libro suyo en castellano, esta vez de relatos, titulado Algo alrededor de tu cuello, y su primera novela La flor púrpura.