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miércoles, mayo 15, 2013

Political Theory and International Relations, de Charles Beitz

Asumir como asume Charles Beitz que el Estado debe satisfacer un elemento moral dado que somos los propios individuos los que legitimamos ese Estado, es asumir que en la actuación del ente estatal existe una moralidad impuesta por los individuos que lo forman. 

Hobbes y los realistas tratan de justificar la amoralidad del Estado en sus relaciones con los demás Estados, o al menos la no inclusión de los principios morales en las mismas, argumentando que la esfera interna del poder estatal es diferente a la exterior y, por tanto, la fundamentación de los actos ha de ser diferente. El concepto de Relaciones Internacionales como un mundo exclusivamente de relaciones estatales, la no supeditación de las mismas a un ente superior y junto con el principio del “propio interés” es claramente engañosa y limitada. 

Las Relaciones Internacionales, argumentará Beitz, serán relaciones entre individuos que, ocasional o históricamente, forman Estados. Y estos Estados han de estar supeditados a la manera de vivir la vida de los individuos que la forman. No pueden por tanto obviar que los individuos tienen una moral y unos principios. Sin embargo surge una duda al reinterpretar las palabras de Maquiavelo que destaca Beitz. El príncipe, decía Maquiavelo, ha de hacer todo lo posible para conservar su Principado. Hoy, el príncipe es el gobierno, y el Principado el Estado. Por tanto el gobierno habrá de realizar cualquier función que considere necesaria para la conservación de ese Estado. Sea la guerra, la cooperación, la alianza, etc. Si tenemos en cuenta que el Estado ha debido ser creado para asegurar un mínimo bienestar en las vidas de los ciudadanos que lo forman, y el modo de vivir de los mismos, el interés de ese gobierno será el asegurar ese Estado de bienestar, ése será el interés nacional. Tan sólo habrá que discutir cómo se desarrolla el interés nacional, quién lo da forma y con qué argumentos ya que dependiendo del mecanismo de formación y desarrollo, la actuación del gobierno girará hacia un lado o el otro. 

miércoles, noviembre 21, 2012

Call for Papers: Sistemas Políticos Comparados de África Subsahariana (ECAS 2013)


El pasado mes de Junio de 2012, en el marco del Congreso Ibérico de Estudios Africanos, la Profesora Gema Sánchez Medero y yo dirigimos un grupo de trabajo titulado Sistemas Políticos Africanos. La valoración que hicimos, tanto profesional como personal, fue muy positiva. Como ya comenté en su día, tanto la calidad como la cantidad de ponencias presentadas fueron superiores a las expectativas iniciales. Aún más si añadimos el éxito de asistencia de público y de los debates que generaron.

Aquel panel se dividió en dos sesiones, una enfocada a las revoluciones árabes y otra hacia los sistemas políticos subsaharianos.

Ahora, aprovechando la 5ª Conferencia Europea de Estudios Africanos (ECAS) que se celebrará en Lisboa durante el mes de Junio de 2013, pretendemos seguir con el trabajo inicial. Para esta nueva tarea hemos añadido al equipo al Profesor de Ciencia Política, Rubén Sánchez Medero. Entre los tres nos encargaremos de crear el espacio y generar el debate necesario para que este nuevo grupo de trabajo sea bien recibido por la comunidad científica y para que sus resultados puedan ser trasladados a todos los interesados en el tema.

En esta ocasión centraremos la atención en los sistemas políticos de África Subsahariana, dejando de lado la política africana al norte del desierto. Las primaveras árabes han sido ya muy discutidas y, por otra parte, la aún elevada volatilidad de sus sistemas políticos impiden un debate sereno y reflexivo sobre los mismos.

Pero además de centrarnos en los sistemas políticos subsaharianos, lo intentaremos realizar desde una perspectiva comparada. Giovanni Sartori decía que la Ciencia Política o es comparada o no es. Aunque no seamos tan categóricos, si podemos considerar que el estudio de los sistemas políticos es, en esencia, una tarea comparativa. Y por este camino vamos.

La ECAS se celebrará en inglés, por tanto, aunque el resumen del proyecto lo pongo aquí en castellano, si te animas a participar deberás hacerlo en inglés. Si quieres ver el resumen original, sólo tienes que ir a este enlace.

Fecha de celebración de la ECAS 2013: Del 26 al 28 de Junio de 2013.
Fecha límite para presentar propuestas: 16 de Enero de 2013.
Cada propuesta debe constar de:
-      Título
-      Resumen breve (300 caracteres máximo)
-      Resumen largo (250 palabras máximo)
-      Requerimientos audiovisuales para la presentación
Idioma del panel: inglés.
Presentación vía web: [link] Por favor, no enviar las propuestas por correo electrónico.
Fecha de notificación de la aceptación: 26 de Enero de 2013.
Inscripción en ECAS 2013: A partir del 27 de Febrero de 2013.


Sistemas Políticos Comparados de África Subsahariana.
Factores endógenos y exógenos en la construcción del marco político.

En los procesos de desarrollo político de los distintos Estados que conforman la realidad de África Subsahariana han intervenido diversos factores que han condicionado la construcción de sus sistemas políticos. Entre ellos no podemos obviar la importancia de los factores exógenos como una variable interviniente del proceso. La presencia de los actores coloniales o de diversos organismos de carácter internacional, han ejercido una influencia, en mayor o menor medida, en la construcción institucional y política de los sistemas políticos de esta región. A menudo importando fórmulas consolidadas en Europa o América del Norte, que, al menos aparentemente, tienen un difícil encaje en la realidad africana. Es por ello por lo que estos Estados se han sometido, en estos procesos de construcción, a una fricción entre estos elementos externos y una serie de factores endógenos que describen la realidad de cada país y que necesitaban participar del proceso de la creación del sistema político. Esta relación imperfecta, entre unos y otros factores, es la que ha dado lugar al establecimiento y desarrollo de una serie de sistemas políticos específicos en el área subsahariana.

El estudio clásico de los sistemas políticos, sus tipologías y características, han pasado por alto, en la mayor de las ocasiones, los casos de África Subsahariana. Este hecho es quizás debido a que las interpretaciones del Estado africano terminan centrándose en el neopatromonialismo, las estructuras híbridas, la debilidad del Estado africano o directamente en la concepción de éste como una entidad ajena a la realidad del continente. Un esfuerzo analítico habitual en las ciencias sociales, que provoca una desviación de la observación del objeto de estudio, derivando la discusión en cuestiones como la buena gobernanza o la dependencia de los Estados africanos del sistema político mundial.

Por lo tanto, y en virtud de lo expuesto anteriormente, este panel tiene por objetivo el estudio de los sistemas políticos africanos y sus diferentes categorías o aspectos relacionados desde una perspectiva comparada y analítica, bien comparando casos del área subsahariana, bien a través de la comparación de casos subsaharianos con otros ajenos a la región.

Dirigen el Panel:

Fernando Díaz Alpuente – www.srkurtz.com
Gema Sánchez Medero – Universidad Complutense de Madrid
Rubén SánchezMedero – Universidad Carlos III de Madrid

sábado, octubre 13, 2012

La inexsistencia de la excepcionalidad africana

Como cada tres meses, sale el nuevo boletín del Centro de Estudios Africanos en el cual colaboro con un artículo. Ésta es mi contribución a un boletín de Septiembre que podéis consultar en su nueva versión mediante este enlace.


Foto de austinevan
Llevamos apenas nueve meses de este 2012 y África Subsahariana está teniendo una actividad efervescente en cuanto a la política interior de muchos países. Senegal ha vivido unas elecciones que podrían haber sido traumáticas. Somalia ha padecido dos nuevas conferencias internacionales que no han hecho sino reforzar a los actores de la opresión frente a los actores de base. Pero sobre todos los acontecimientos destacan dos: el Golpe de Estado en Guinea-Bissau y el también Golpe de Estado de Malí y la posterior declaración de independencia de Azawad.

Los discursos hegemónicos, tanto mediáticos y académicos, sobre estos dos golpes tienden a confluir en la lastimosa ruptura de la democracia y de la estabilidad política en estos países, como si estos sucesos, por repetitivos, fueran intrínsecamente africanos y, en cierto modo, inevitables en según qué latitudes. Estos discursos son no ya completamente ahistóricos, sino gravemente eurocéntricos y paternalistas por más sentimiento de solidaridad o indignación que alberguen. Se declara la excepcionalidad africana y la debilidad de sus democracias.

Sobre la existencia de la violencia política en África Subsahariana el profesor Patrick Chabal señala que ésta se ha convertido históricamente en un recurso político y, por tanto, en una herramienta más de las que tienen a su alcance diversos grupos políticos africanos. No es tanto un determinismo histórico, en la medida en que el hecho de que la violencia se haya utilizado en el pasado no implica que se utilice en el futuro. Los ciclos de la violencia política se pueden romper, recuperar, volver a suspender y volver a recuperar. Son los pueblos los que hacen su historia, no la historia la que hace a los pueblos.

Sin embargo este uso político de la violencia no es objeto sólo de los países subsaharianos. No existe una excepcionalidad africana y no hace falta ir muy lejos para comprobarlo. Aquí en España, hasta finales del siglo XX, vivíamos en el continuo ir y venir de golpistas, rebeliones militares y dictaduras Reales y fascistas. Y aún hoy, en estos últimos 34 años, hemos vivido la transformación de la violencia política en un régimen neopatrimonial de mascarada liberal, el cual ha permitido que todo siga igual que durante la dictadura franquista, donde una élite política y económica mantiene sus privilegios, bloquea la participación de la ciudadanía en la agenda política y evita las investigaciones sobre las violaciones de Derechos Humanos en territorio español.

Podríamos seguir afirmando excepciones, y hacer referencia a que España –como los Balcanes- es una excepción dentro de Europa. Pero si nos acercamos a preguntar a los ciudadanos europeos qué opinan de sus regímenes políticos, hoy más que nunca, encontraremos muchas similitudes entre las opiniones sobre los regímenes africanos y los estados modernos de Europa. No creo que hoy nadie pueda negar la debilidad de la democracia europea, la necesidad de las élites de aliarse entre sí para manejar el ámbito político frente al deseo de la ciudadanía.

No veo diferencias esenciales, por tanto, entre la violencia política que se ejerce y se ha ejercido en países como Grecia, Ucrania, Rusia, Estados Unidos, España, Portugal o Irlanda –por citar algunos de los ejemplos más actuales- y la que se ejerce al sur del Sahara. Aunque sí es cierto que hay matices, y que no se pueden comparar escenarios de enfrentamiento militar abierto, como Somalia, con escenarios donde el discurrir de la vida se hace compatible con esta violencia política.

Pero junto a estos matices encontramos muchas similitudes. El neopatrimonialismo campa a sus anchas por una Europa que coloca a los hijos de la crisis económica en los sillones presidenciales. Grecia, Italia o España son ejemplos claros hoy día de la existencia de un neopatrimonialismo europeo. La extroversión es otro punto de similitud. Todos los dirigentes políticos desde el segundo bloque europeo en adelante –el primero lo formarían Reino Unido, Francia y Alemania- buscan su legitimidad en la capacidad de captar recursos del exterior, ya sea en forma de créditos de instituciones internacionales, ya sea mediante la calma de “los mercados”, esos entes.

Y si a Ud. le hablan del Estado africano lo siguiente que harán será nombrarle el sinfín de identidades que sus ciudadanos priorizan por encima de la estatal. Los Estados africanos, lo sabe Ud. bien porque lo dice la Ciencia Política normalizada, se caracterizan por no tener a una ciudadanía que los legitime internamente. Y los Estados occidentales tampoco. A la lista de movimientos secesionistas africanos que The Guardian está sacando estos días podríamos añadir los movimientos secesionistas europeos –escoceses, galeses, catalanes, vascos, gallegos, bercianos, flamencos, irlandeses, italianos… Por no hablar de los movimientos de desobediencia civil estadounidenses que ya desde los tiempos de H. D. Thoreau luchan contra la imposición de la norma escrita por el Estado. Hoy día, en la campaña presidencial del Partido Republicano podemos ver lemas y programas encaminados a reducir la fuerza de la Administración estatal y favorecer la libertad individual frente al musulmán socialista de Barack Obama y su intento de crear un Estado del Bienestar más inclusivo.

La excepcionalidad africana a la hora de ejercer la violencia política es esencialmente igual a la que se ejerce en otros ámbitos de occidente. Como también es esencialmente la misma que se ejerció en nuestro pasado más inmediato. Los regímenes políticos son procesos de imposición violenta de un sistema social frente a otro, y el vencedor termina por configurar la identidad de todo el grupo. Francia no hablaba francés hasta que se impuso desde el gobierno en pleno siglo XIX. España no dejó de condenar a muerte por motivos políticos hasta hace sólo 37 años. La Unión Europea no está dispuesta a tolerar gobiernos combativos con su modelo liberal más allá de la socialdemocracia actual.

Considerar a África Subsahariana como la excepcionalidad, a nivel mundial y a nivel histórico, es no tener claro los orígenes de nuestro sistema político. Podrán cambiar los actores, las relaciones y los procesos, pero la constante humana de la violencia política es transversal a todos los sistemas políticos con que nos hemos dotado como especie animal. No existe una excepcionalidad africana, es sólo nuestra manera de interpretar y justificar los hechos lo que convierte al continente en excepcional.

martes, junio 19, 2012

Sistemas Políticos Africanos en el VIII CIEA


Asistentes al VIII CIEA atienden una ponencia
En el marco del VIII Congreso Ibérico de Estudios Africanos se desarrolló el Panel sobre Sistemas Políticos Africanos que me he encargado de coordinar junto con la Profesora Gema Sánchez Medero.



El panel estaba dedicado a estudios de caso sobre países africanos y la explicación de sus sistemas políticos. En concreto, el descriptor del panel era el siguiente:




Las interpretaciones sobre el estado africano más comunes en el ámbito de la Ciencia Política consisten en una (i) interpretación neopatrimonial del mismo; (ii) la conceptualización de una estructura híbrida, donde el estado y la sociedad civil se ven afectadas por normas surgidas de la vida colonial y normas tradicionales; y (iii) el rechazo a un supuesto trasplante de las estructuras coloniales al territorio africano.

Dichas posturas de análisis pasan por encima de las estructuras políticas africanas, restándoles valor y sentido. En el ámbito del estudio de los sistemas políticos, África Subsahariana no ha sido un área geográfica que aglutine grandes estudios en parte por las mencionadas interpretaciones y en parte porque los estudios se han centrado más en cuestiones como la debilidad o fortaleza de los estados africanos, el patriominialismo, la buena gobernanza o la dependencia de los sistemas políticos africanos del sistema político mundial.

El presente panel se centrará en el estudio de los sistemas políticos africanos, poniendo en valor sus estructuras, valores e instituciones. Y lo hará tanto desde el estudio de casos africanos individuales como desde una perspectiva comparada que tome en consideración sólo casos africanos o casos africanos junto con otros de áreas geográficas diferentes.
Se presentaron 14 ponencias, de las que seleccionamos 10, y de las que luego se disculpó un ponente. Al final organizamos dos sesiones, una sobre sistemas políticos del Mediterráneo y otra con aquellas ponencias relacionadas con sistemas políticos de África Subsahariana. La relación fue la siguiente:

Sistemas políticos del Mediterráneo.

La segunda Yamahiriya libia: una estrategia de supervivencia fracasada. Por Jesús Jurado Anaya.

El sistema político de la República de Túnez: instituciones, actores y procesos. Por Rubén Tamboleo.

El sistema político de Marruecos y la reforma constitucional de 2011. Un nuevo enfoque preventivo frente a las primaveras árabes. Por Paloma González Gómez del Miño.

El mapa político de Egipto tras la caída de Mubarak. El papel del estamento militar y de los islamistas en el escenario de la transición. Por Borja Fontalva Cabeza.

Sistemas políticos de África Subsahariana.

El boom de las infraestructuras y los sistemas políticos africanos. Por Iván Cuesta Fernández.

¿Constitucionalismo africano vs. Regímenes políticos? Por Juan Álvarez Cobelas.

Poder civil y poder militar. Las dificultades de una histórica tensión en el estado postcolonial africano. El caso de Nigeria. Por Eduardo Carreño Lara.

El sistema político del nuevo Malawi. ¿La continuidad de la “cultura política del camaleón”? Por HildaVarela Barraza.

Cuotas y democracias: la participación de la mujer en los parlamentos latinoamericanos y africanos. Por Gema Sánchez Medero.

Fueron nueve ponencias, todas ellas muy interesantes, que ayudan a entender un poco más procesos constituyentes como los de Marruecos, las revueltas árabes de 2011 y sus consecuencias, la relación cívico-militar en África o las raíces de las constituciones subsaharianas.

El pequeño éxito que para nosotros, los dos coordinadores, supuso recibir tal cantidad y calidad de ponencias se vio acompañado de un éxito aún mayor que es en gran parte culpa de los ponentes y de sus propuestas de comunicación. Y es que el Panel recibió una afluencia de público que no es la habitual en este tipo de congresos científicos donde normalmente sólo están los ponentes, los coordinadores y una o dos personas interesadas. En nuestro caso recibimos con agrado la sorpresa de que asistió mucho público independiente del panel, con interés en África y sus sistemas políticos, que hicieron propio el turno de preguntas y ayudaron a mantener un debate que sólo se acabó porque llegó la hora de cerrar el Congreso. Hasta 32 personas se pasaron por la primera de las sesiones. Y hasta 45 personas por la segunda, dejando claro que un aula de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAM puede quedarse pequeña. Un gran número de asistentes, en definitiva, al que hay que sumar su calidad pues muchos de ellos eran conocidos profesores o investigadores de la realidad africana.

La organización, huelga decirlo, fue impecable y tuvo también gran parte de culpa de que este CIEA supusiera un éxito. La gente del Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid sabe organizar bien las cosas. Aunque eché de menos que el Congreso no se celebrara en su casa, en la Facultad de Derecho o el vecino Edificio de Ciencias Jurídicas, Económicas y Políticas donde hemos realizado tan interesantes debates.

Ya sólo nos queda esperar al siguiente CIEA, de aquí a dos años si la periodicidad continúa y la crisis de la deuda en los países mediterráneos nos lo permite. Allá nos volveremos a ver, con una iniciativa semejante a ésta o con iniciativas nuevas que podamos realizar con el fin de fortalecer los Estudios Africanos desde España y Portugal.

Para ver los resúmenes de las ponencias, sigue este enlace.

lunes, diciembre 29, 2008

Africanadas de los africanistas


"La introducción de transporte moderno, de armas complejas y de ordenadores en el África subsahariana ha hecho posible [...] un incremento extraordinario del control social: los gobernantes nunca habían poseído medios tan poderosos para vigilar, controlar y persuadir a los gobernados."

Jean-François Bayart
La greffe de l'État, 1996
Africanista y futurólogo de gran prestigio